no seas tan democrático

estoy leyendo mucho sobre el caso del logo de gap. rebranding. filtrado. opinión de todos. mofas. y al final me-quedo-como-estaba-para-que-nadie-se-enfade… vamos que me recuerda mucho a un gobierno que me sé yo…

¿hemos de hacer caso siempre a lo que nos digan nuestros clientes, fans y consumidores? cierto es que la marca les pertenece. de hecho la marca sólo está en sus cabezas, en ningún sitio más. pero entonces ¿cuál es el papel del director de la marca? ¿el mero pastoreo de sus fans?

sharp-edgesme da miedo el buenismo social que impera en el ambiente. todo ha de ser, no sólo aprobado, sino realizado por una representación homogénea de esos consumidores activos a los cuales pertenece la marca. así podemos llegar a movernos en territorios blanditos de comunicación con el objetivo de contentar a la mayoría y nunca enfadar a nadie.

escuchar al consumidor no es preguntarle continuamente, es conocerle en profundidad para ofrecerle mejores productos y experiencias.

lamento decir a todos los talibanes 2.0 que muchos consumidores no son expertos en marketing y que hay que tomar decisiones que vayan más allá de contentar a los actuales clientes si tenemos una visión y queremos crecer. y sino que pregunten a coca cola a dónde le llevó preguntar a sus consumidores en el 1985.

una cosa es juguetear con las redes sociales para crear concursos para diseñar imágenes, ser la modelo, producir el spot…  y otra quedarnos en la barrera a observar el partido. hemos de escuchar, interactuar y dialogar… pero también hemos de decidir, que para eso nos pagan.

el promedio entre el blanco y el negro siempre será gris!