¿está en peligro mi modelo de negocio?

Voy a por la segunda parte. Vista la esencia del cambio digital, voy a repasar cuáles son las variables que han hecho hundirse determinados modelos y han premiado a otros.

cactus

Primero fue la música y dijimos: no somos una discográfica. Después fueron las agencias de viaje y dijimos: es lógico, es más cómodo en internet, menos mal que que no somos una agencia de viajes. Después fueron los medios de comunicación y dijimos: lo tienen que estar pasando mal los medios de comunicación. Después fue el negocio editorial y nos preguntamos: ¿dónde va a acabar esto? ¿Seré yo el próximo?

Cualquier negocio que esté basado en solucionar un problema que no existe va a morir. Cualquier profesión que esté basada en intermediar un proceso que el cliente esté dispuesto a realizar por su cuenta, va a desaparecer.

Tres consejos para evitar ser arrollado por el nuevo entorno:

1.- Nunca luches con la fuerza de la red. Sería como un niño intentando que el mar no se coma un castillo de arena en la orilla de la playa levantando un muro de arena a su alrededor. Tarde o temprano el mar se lo llevará, no importa como sean de altos los muros.

Puedes intentar cambiar la legislación y crear leyes que castiguen las acciones que adopten nuevas dinámicas intentando que todos vayan por el carril de los procesos establecidos, pero la red siempre irá por delante de la legislación y encontrará la fórmula para ayudar a sus nodos, los miembros de la redes.

Mira a las discográficas ¿cómo puede costar lo mismo un CD con su soporte, su caja, los gastos de distribución, los sueldos de todos los agentes involucrados desde su creación hasta que llega a las manos de su comprador que una descarga? El consumidor no lo entiende y se busca vías alternativas. Las discográficas intentan modificar legislaciones para no perder márgenes en su estructura tradicional, pero ¿qué les importa a los consumidores la estructura tradicional y los costes de una discográfica? El cliente quiere escuchar música a un precio que considere justo por lo que recibe.

Cuando más largo es el camino hasta tu consumidor final, más fácil es acomodarte en zonas de confort empresarial. Es más fácil que caigamos en la tentación de la satisfacción de cumplir las peticiones de nuestro cliente directo y no atender las necesidades del consumidor final.

2.- Bajar el precio para ajustarte a a las nuevas dinámicas de mercado sólo ralentizará tu muerte. Es imposible competir con una nueva forma de hacer manteniendo la estructura y formas de hacer propias de fórmulas industriales. La única variable que puedes alterar es el precio. Y bajar el precio jamás fue una estrategia, generalmente es un primer síntoma de un fracaso cercano.

Muchas empresas que se dedican a intermediar en procesos complejos, quieren competir con nuevas formas de hacer en red bajando costes internos, deslocalizando, reduciendo la calidad. Intentar competir con sistemas más económicos limando márgenes y reduciendo servicios es una crónica de una muerte anunciada.

3.- No uses placebos. No hagas guiños al entorno en red creando herramientas de colaboración interna o externa si dentro de tu organización no existe una cultura de colaboración. Tácticas en el nuevo entorno que nos hacen sentirnos bien, podemos pensar que estamos cambiando, seguramente la impresión vendrá reforzada por apariciones en revistas sectoriales, un ampuloso titular, un dos, un cero y dejamos de preocuparnos, ya hemos adoptado el nuevo entorno. Nos estamos despistando de nuestro verdadero cometido, no hemos marcado objetivos, no hemos realizado un cambio cultural y organizativo profundo que nos permita ser competitivos.

En definitiva, aprovecha la fuerza de las redes en tu favor. Cueste lo que cueste, examina el mercado, detecta qué es lo que realmente te compran y porqué te lo compran a ti. Examina cuáles son las características del “cambio digital” que afectan a tu negocio, qué actividad que has hecho siempre has de dejar de hacer y sobre cuáles de estas características te puedes apalancar para crecer.

Mirar para otro lado, defender, justificar o poner parches no sirve para nada. Aprende de otros entornos que se han visto arrollados por la fuerza de las redes antes que tu, identifica cuáles han sobrevivido y sobre todo quienes son los que han salido fortalecidos. Utiliza el pensamiento lateral para incorporar experiencias de otros mercados.

foto:: http://www.flickr.com/photos/liebedich/3598383242/

31 ideas en “¿está en peligro mi modelo de negocio?

  1. David Soler Responder

    Uauuuu!! Pepe este post es inmenso. Buenísimo. Creo que en pocas palabras has sido capaz de resumir la situación de partida y casi la estrategia de manera brillante.
    Estoy de acuerdo en todos los puntos. El del precio es inevitable, creo. Las discográficas y las editoriales, por ejemplo, podrán buscar la forma de aportar valor a la cadena pero es evidente que el precio tendrá que ser otro. Y eso nos llevará, como dices, a reestructurar las compañías tanto en cantidad como en procesos.

    Todo esto es inevitable. No hay quien lo pare.

    • Pepe Tomé Autor de la entradaResponder

      Muchas gracias por tu comentario… tu lo has dicho: «no hay quien lo pare» y el que quiera perder tiempo y recursos en intentar pararlo, eso que le llevarán de ventaja sus competidores.

      Gracias David!

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  3. Armando Liussi Depaoli Responder

    Vaya Pepe, que pero que bueno. Lo has clavado en contenido y en estilo, chapeau.
    Lo de «no uses placebos» te lo tomo prestado para usarlo como mantra durante esta semana, hay mucho placebista suelto 🙂
    Un abrazo y enhorabuena!

    • Pepe Tomé Autor de la entradaResponder

      Gracias Armando… como le decía a Víctor Puig «De vendedores de placebos está el mundo digital lleno” >> al final no sé quien tiene más culpa si los desinformados o los proveedores de servicios que para sacar cuatro duros rápidos venden «soluciones» cortoplacistas que desencantan a los clientes y sólo consiguen retrasar su verdadera inmersión en la cultura de las redes.
      … y un placer que uses mi frase, ya sabes el blog está licenciado bajo CC 😉

      un abrazo!!

  4. Víctor Puig Responder

    Especialmente destacable el tercer punto, seguro que a los que andamos en este tipo de asuntos nos vienen rápido a la mente algunos ejemplos de empresas que andan repartiendo placebos, interna o externamente. Gran post Pepe.

  5. Martxi Miraz Responder

    Amén, gracias por dar en la diana. Me quedo con «Cualquier negocio que esté basado en solucionar un problema que no existe va a morir. Cualquier profesión que esté basada en intermediar un proceso que el cliente esté dispuesto a realizar por su cuenta, va a desaparecer.»

  6. Pingback:Dos visiones sobre la digitalización | El Blog de David Soler

  7. mercedes suengas Responder

    Encantada de leerte,Pepe.
    Te adelanto que en breve veremos còmo en el mundo de la moda,los usuarios vamos a poder configurar nuestra «propia moda»
    Hemos creado una plataforma virtual, precisamente para nò intermediar en un proceso que el cliente està dispuesto a realizar.Me has leìdo el pensamiento!!!!!!
    Estamos en contacto.Saludos

    • Pepe Tomé Autor de la entradaResponder

      Muchas gracias, Mercedes… por favor mantenme al tanto de cómo evoluciona tu proyecto y MUCHA SUERTE!

  8. Pere Responder

    Chapeau amigo! Lo has clavado. Este psot será concurrido, estoy seguro 😉 Un abrazo!!

  9. eva / @dualpalma Responder

    Muy buenas,

    Interesante, útil y directo al grano. Me ha hecho pensar que, en el sector en el que trabajo, igual deberíamos saber aún más qué hacemos nosotros que no estén dispuestos a hacer los usuarios por si mismos o al menos los usuarios avanzados en la tecnología audiovisual. O nos diferenciamos mejor por nuestra excelencia, calidad y conocimiento a un precio adecuado o ponemos «las barbas a remojar»…

    gracias por las aportaciones

    saludos

    eva / @dualpalma

    • Pepe Tomé Autor de la entradaResponder

      Hola Eva

      En el tuyo y en todos :), de hecho estoy escribiendo ahora mismo una reflexión de cómo el sector en el que yo trabajo se puede ver totalmente arrollado por la fuerza de las redes… hay que reinventarse o estar preparado para morir 🙁

  10. David Soto Responder

    Hola a todos,

    He leído el post y lo encuentro muy bueno y ejemplificador. Ahora bien, yo no lo enmarcaría sólo en el ámbito de Internet. De hecho si cambias la palabra Internet por mercado o consumidor, este mismo post lo podías haber utilizado hace 30 años.

    Lo único que sucede hoy en día, a diferencia del pasado, es que Internet nos permite hablar de ello, comentarlo y enterarnos de una forma más rápida, también sucede que Internet como innovación tecnológica ha permitido solucionar problemas y ofrecer unos servicios que han motivado el cierre de las empresas que los ofrecían. Pero esto no es nuevo, si no que se lo pregunten a las empresas de telegrafía o mensajería con la llegada del ferrocarril o el teléfono, que se lo digan a los fabricantes de máquinas de escribir con la llegada del PC, o a los instaladores de cabinas telefónicas con la llegada del móvil o a los cines, primero con el videoclub y ahora con Internet.

    En resumen, cada innovación tecnológica deja cadáveres en el camino y la solución pasa por ser tú el responsable de la innovación o ser el más rápido en adaptarse al nuevo escenario, sino siempre, como bien dice Pepe Tomé, puedes aplicar placebos y bajar los precios, pero eso es cómo intentar tapar un escape de agua con la mano ¿lo habéis probado alguna vez?, ¿a que es absurdo?, pero instintivamente es lo primero que intentamos.

    Un saludo.

    • Pepe Tomé Autor de la entradaResponder

      Hola David,

      Muchas gracias por tus comentarios y por crear debate….

      Cierto que esto de reinventarse o morir no es nada nuevo, pero a diferencia de lo que ha ocurrido en otros tiempos, esto va muy muy rápido.

      Si el post lo hubiera escrito hace 30 años, por seguir tu ejemplo, hablaría de la introducción de la electrónica en determinados procesos. Y dicho cambio podía tardar una generación a afectar a determinados negocios. Ahora va todo mucho más deprisa, el mundo es un mercado transparente y lleno de soluciones paralelas a casi todos los negocios, por lo que nadie se puede dormir en la autocomplacencia.

      saludos!!
      pepe

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  13. Manuel Granada Responder

    Gracias por este post. La verdad es que a veces nos resulta extremadamente fácil olvidarnos que los mecanismos mentales que tenemos nosotros al adquirir un bien/servicio, son idénticos a los de nuestros clientes cuando tienen que adquiri los suyos. Si nos pasa esto, estamos camino de la defunción.
    Otro tema: ¿no resulta curioso -veáse tu recomendación 3- la similitud entre un estilo de dirección participativo, implicativo, divulgativo etc………….y el mundo 2.0?.

    • Pepe Tomé Autor de la entradaResponder

      Muchas gracias por tu aportación, Manuel

      nadie está a salvo de la autocomplacencia de seguir haciendo lo que siempre ha hecho y culpar a factores externos de que no le vayan bien las cosas con frases como «es que claro, como venden por la web es más barato» o «es que no es lo mismo…». Al final el cliente manda y si no estamos en disposición permanente de escucha, lo tenemos muy crudo 🙂

      un saludo!

  14. Jesús Pérez Responder

    Gran post Pepe. Todo lo que expresas me parece de una lógica aplastante, lo que lleva a preguntarme por que una gran mayoria se sigue resistiendo a aceptar el cambio de modelo. Creo que los que están en disposición de llevar a cabo este cambio no saben o no quieren aceptar que su industria ha cambiado y no hay vuelta atrás. Ejemplos recientes no nos faltan… Un abrazo.

    • Pepe Tomé Autor de la entradaResponder

      Muchas gracias, Jesús.

      La verdad es que hay mucha resistencia al cambio porque es un espacio nuevo que asusta a muchos. Muchas organizaciones habían alcanzado una especie de «equilibrio dinámico» que ahora se ven obligadas a romper. Pero el cambio es inexorable, así que mejor comenzar a dar los pasos para coger a un mercado que se les puede escapar 🙂

      saludos!

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